La cuestión de la memoria en España y el contexto internacional

Cuando nos miran desde fuera resulta vergonzoso explicar la desprotección en que se han encontrado, durante más de cuarenta años, desde la Transición, la falta de reconocimiento de las víctimas.

Los organismos internacionales, como la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, han señalado repetidamente al estado español sus carencias. Pero esas recomendaciones no han sido atendidas. Entre las propuestas que se han planteado, la más importante es una mayor atención a las víctimas de la violencia política, con pasos concretos, como la exhumación de las fosas y la anulación de las sentencias de los tribunales franquistas. Esto permitiría que España se convierta en una democracia “normal”, que respeta los derechos humanos.

La fortaleza de la democracia se mide en su capacidad para atender los reclamos de las víctimas. Pablo de Greiff (2017)

En Normandía, como en toda Europa, se pueden encontrar numerosos cementerios, separados por pocos kilómetros de distancia, que guardan los restos de miles de soldados aliados y alemanes muertos durante las batallas. El cementerio americano de Colleville-sur-Mer es una perfecta hilera de cruces (y Estrellas de David) blancas, sobre un inmaculado césped verde, donde reposan casi 10.000 soldados americanos. El cementerio alemán de Huisnes-sur-Mer, en claro contraste con el anterior, es sobrio, oscuro, e impresiona su arquitectura, un sobrecogedor mausoleo con una estructura circular de dos pisos, que alberga a casi 12.000 soldados y algunos civiles alemanes.

Cementerio americano de Colleville-sur-Mer

Cementerio alemán de Huisnes-sur-Mer

En los memoriales de los campos de concentración de toda Europa también conviven los monumentos que conmemoran a las víctimas de uno de los mayores crímenes de la historia. En Mauthausen conviven los monumentos dedicados a todas las nacionalidades de las víctimas, incluyendo un monumento a los republicanos españoles muertos en los campos de concentración, el único que no fue impulsado por el gobierno del país de procedencia de esas víctimas.

Los días conmemorativos se puede ver a grupos de víctimas de diferentes procedencias, junto a alemanes, paseando entre las tumbas y los monumentos.

Cuando se visitan estos lugares se puede apreciar la diferencia que hay entre Europa y España a la hora de analizar la historia reciente, así como el trato que se da a los caídos de ambos bandos. En Alemania o Austria se ha conseguido una cierta “normalidad”, a través del conocimiento de la historia de los crímenes, y se ha llegado a una convivencia con ese pasado, aunque haya sido a través de muchos debates, conflictos y controversias políticas, sociales e historiográficas.

Mientras, en España, se sigue ocultando la historia, se niega la educación sobre los hechos a los más jóvenes, con el manido argumento de que es un pasado doloroso y que “reabre las heridas”. Si en Alemania la historia de los crímenes del Nazismo forma una parte esencial del currículo escolar, en nuestro país apenas si se toca el tema en las escuelas y, generalmente, de forma tangencial y secundaria.

El mero hecho de que los familiares y descendientes puedan visitar las tumbas de aquellos que cayeron luchando contra el fascismo, o que fueron sus víctimas por motivos sociales, políticos o raciales, ya permite una normalización de la historia, pero también sirve para normalizar las relaciones sociales de un país. La “anormalidad” española deriva de que aún haya algunos que consideren revanchismo que muchas personas pretendan exhumar a sus familiares represaliados, sacarlos de las cunetas y las fosas comunes, para poder enterrarlos con dignidad.

Eso no es revanchismo, ni reabrir heridas, ni avivar odios, como mantienen algunos interesados. Esa será la normalidad que necesitamos, la que tanto envidiamos cuando paseamos por Europa.

A diferencia de Alemania, donde se establecieron, poco a poco, mecanismos para la documentación de la verdad sobre las graves violaciones de los derechos humanos, en España se optó, durante la Transición, en pasar página.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: